Identifica qué información es verificable
Para cada producto conserva un enlace de origen y revisa nombre, categoría, características, variantes y condiciones. Separa los datos estables de precio y stock, que pueden cambiar con rapidez. No completes una ficha incompleta mediante suposiciones.
Busca preguntas de uso y compra
Piensa qué quiere saber el cliente antes y después de comprar: compatibilidad, medidas, mantenimiento, elección entre alternativas y uso cotidiano. La respuesta debe apoyarse en documentación real, especialmente si afecta a seguridad o instrucciones técnicas.
Prepara varias ideas a partir del mismo dato
Una característica puede dar lugar a una explicación, una pregunta frecuente y un artículo de apoyo. Cambiar palabras de la ficha no añade valor por sí mismo: cada pieza debe ayudar a entender algo concreto.
Mantén la fidelidad visual
Utiliza imágenes que representen correctamente el producto y sus variantes. Una imagen generada puede servir como recurso conceptual, pero no debe anunciar como real un acabado, accesorio o función que el producto no tiene.
Comprueba la campaña antes de programar
Revisa enlaces, fechas, precio, disponibilidad y condiciones. Si no existe una integración de inventario en tiempo real, define una revisión humana para los mensajes que dependan de esos datos. Deja claro quién actualiza la información cuando cambie la tienda.


